De regreso a casa, a la mañana siguiente, su cama y la de “Lala” estaban vacías y sobre mi almohada había una nota que decía: He vaciado la hucha. Ya no quiero la moto para la que ahorraba. Me voy con “Lala” de compras... Gracias por enseñarme lo pobres que somos.
Mostrando entradas con la etiqueta Mis Microrrelatos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mis Microrrelatos. Mostrar todas las entradas
jueves, 3 de marzo de 2011
Una Lección de Humildad
De regreso a casa, a la mañana siguiente, su cama y la de “Lala” estaban vacías y sobre mi almohada había una nota que decía: He vaciado la hucha. Ya no quiero la moto para la que ahorraba. Me voy con “Lala” de compras... Gracias por enseñarme lo pobres que somos.
Hormiga
Interrumpiste mi plácida siesta con un ligero cosquilleo sobre mi piel dormida. Desafiante, sin importarte desencadenar una batalla entre David y Goliat, firme, decidida y segura, te deslizabas sobre mí sin más recursos que tus ágiles patas y la certera orientación de tus antenas.Finalmente, te atreviste a descender por mi rodilla, y te mezclaste entre el montón de cáscaras que había en el suelo, a mi lado.
Y al verte tan valiente, cargando con aquella cáscara de pipa que tan hábilmente me habías robado y que superaba cuatro veces tu tamaño, me sentí tan pequeña, que quise ser como tú... hormiga.
Escala de Valores
Una llamada de teléfono me alertó de su presencia, pero cuando llegué, era tarde. La multa se mecía con el viento sobre el limpiaparabrisas de mi coche, y el agente, desde la prepotencia que otorga el uniforme, me hizo saber que era inamovible. Aunque la acera fuera de todos, no se podía aparcar encima de ella.Recordé la escena del día anterior, cuando dos hombres se peleaban en la calle sin piedad, y la autoridad se limitó a separarlos y reprenderlos.
Es curioso constatar como a medida que avanzamos en tecnología, vamos descendiendo en valores... Sesenta euros por pisar un bordillo, y sin embargo, pisar un cuello, es gratis.
Falsa Alarma
Al otro lado del auricular, la voz entrecortada de un cobarde, alertaba de que el artefacto haría explosión en dos horas.De nuevo, la escena repetida: El pánico apoderándose de la gente inocente, y la violencia, asesinando el derecho a la paz y el sosiego, en un crimen tan injusto como impune.
Los artificieros dan luz verde; alguien se ha burlado una vez más ... Y todavía hay que mirar al cielo y dar gracias porque solo ha sido una falsa alarma.
Esta vez, la anécdota la contaremos todos, como un clamor de multitudes, en anticipado homenaje a los que faltarán la próxima.
viernes, 25 de febrero de 2011
Sueño de Libertad
Dos botas ensangrentadas y un teléfono móvil, que ahogado, no deja rastro de la agenda que un día alguien inscribió en él. Eso es todo lo que queda de su breve existencia.En el fondo del mar, su cuerpo reposará para siempre en este lado del estrecho que tanto se esforzó por alcanzar.
Al menos... será libre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
