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viernes, 4 de febrero de 2011

"Rimas para Garabatos"

“Rimas para Garabatos” es sólo una distribución de renglones,
una amalgama de letras que abarca desde la niñez a la adolescencia,
con la deformación y desinformación que ello conlleva…
Es un primer acercamiento al verso y a la rima, donde todo vale,
incluso las mezclas que no tienen mucho sentido.
No es, ni lo pretende, un poemario,
sino un borrador de garabatos
que recoge los primeros “balbuceos”
de alguien que aspira a aprender a hablar,
y por qué no, a escribir. Pero es, sin embargo,
la piedra angular que sostendrá a las siguientes,
como esa primera huella necesaria
para marcar el rumbo de todas las demás,
y es por eso que se merecía un hueco digno
entre estas pastas que lo adornan.

_ Alma Ragatzzi _ (1971 - 1978)

Dedicatoria

A mis padres, principales responsables de mi formación.
A mis dos hermanas, por ser parte de mi vida.
A mis amigos de la infancia y adolescencia.
A mis duendes, por habitarme.
A mi Luna Lunera, que no dejó ni un día de salir para alumbarme.
A todos aquellos que a lo largo de estos años
me ayudaron a seguir el camino, y a los que no,
porque tanto unos como otros, me enseñaron a transitar por él.

Prólogo

Muchas veces me han preguntado si el poeta nace, o se hace. Observando la obra de Alma Ragatzzi, incuestionablemente afirmaría que nace. “Rimas para Garabatos”, es la prueba de ello, son sus primeros balbuceos con la poesía, sus primeros renglones poéticos, sus primeros garabatos, como el niño que quiere escribir y comienza haciendo líneas y palotes... Están escritos en la etapa de su vida que abarca desde los 10 a los 18 años, donde el devenir del tiempo, la llevará a otro ciclo, no sólo a nivel poético sino personal y de apertura a nuevos cambios. Pero estos sus primeros pasos en brazos de la musa Caliope, asombran por su contenido y belleza, y son el germen de la gran poeta que será años después, cuando domine todas las claves para hacer que sus versos la eleven como una gran transmisora de sentimientos.

Cuando la semilla de la poesía que lleva dentro de ella, comienza a germinar pujante, tiene sólo 10 años. Alma, de espíritu rebelde e inconformista con el pequeño mundo que ella habita, encuentra en la escritura una vía, un escapismo para canalizar estos sentimientos que la desbordan, las vivencias de lo que siente, y lo plasma a corazón abierto, sobre el blanco papel, en un crisol de emociones plenas.

Aún no tiene gran idea de lo que es la poesía, por tanto desconoce en estos sus primeros escritos, todo lo referente a la complejidad de las estructuras poéticas, al verso libre y las metáforas, ocupándose casi exclusivamente por conseguir la musicalidad y la rima sencilla como único recurso. Sin embargo, consigue hacer los versos suyos y afloran en sus poemas, con la intuición de quienes llevan dentro el manantial de la poesía, elaborando y contruyendo por pura intuición, porque escribir, es para ella una necesidad vital del alma.

Con el rotar del tiempo, sus poemas van creciendo no sólo en la forma, sino también en el contenido. Alma Ragatzzi, es como un río desbordado, que escribe y anega con sus versos, empapando el cauce de su vida con ellos. En “Rimas para Garabatos” podemos ver esta evolución, donde el conceptismo se manifiesta con poemas de belleza desgarrada, adelantándose al movimiento “Gótico”que surgirá años después.
Con 15 años comienza a leer a los grandes poetas españoles, Pedro Salinas, Miguel Hernández, Antonio Machado... que serán ya por siempre compañeros inseparables en el equipaje de su vida, y descubre la poesía con toda su perfección.

“Rimas para Garabatos” asombra por la perfecta construcción de muchos de sus versos, que por su contenido poético, son pureza de sentimientos, unas veces como grito arrebatado, otras como serenidad ante lo que la autora vive. El poemario se enaltece en calidad poética y estructuras, según los años van pasando en la vida de su autora, pero siempre hay una huella inconfundible de belleza y reflexiones filosóficas que aúna este, su primer libro, donde ya se perfila y dibuja con inconfundible claridad la gran poeta que hoy es Alma Ragatzzi.

__ Ángeles Marcos __
Profesora y directora del Taller literario
“Oropéndola” de Madrid.

- Palabras de la Autora -

Para hacer una breve presentación de mí misma, comenzaré diciendo que Alma Ragatzzi es el seudónimo bajo el que escribe Pilar del Monte, que es mi nombre propio, aunque a Alma la siento tan incrustada en mi piel que me cuesta distinguir quién es quién.
Mi afición por la poesía comienza aquí, con diez años, tras ganar un concurso navideño en el colegio con un poema que me había compuesto mi hermana, tres años mayor que yo.
Supongo que el desencanto y el vacío emocional que siguió a la euforia del principio, me impulsaron a ello, y herida en mi amor propio, decidí empezar a ensayar para que si había una próxima vez, los méritos fueran por mí misma.
No tardé en darme cuenta de que lo que había empezado como una superación personal sin más pretensiones, se iba convirtiendo poco a poco en una necesidad interior que cada vez me demandaba más tiempo, y en pocos meses, me hice dependiente de la pluma y el papel, movida por la pasión y el vértigo que me producían sus resultados.
“Rimas para Garabatos”, es una recopilación de esos inicios, de esos coqueteos con la rima y la medida, sin más técnica ni maestro que mi propio oído al escuchar la cantinela de los versos cuando los recitaba en voz alta para ver qué tal sonaban.
Como ya explico en el texto de la contraportada, no es ni lo pretende, un poemario, ya que carece de la fuerza y profundidad que debe transmitir la poesía tanto en positivo como en negativo, y por supuesto y fundamentalmente, carece de ese exhaustivo trabajo de elaboración y pulido con los que debe concluir un buen poema.
Estos versos han permanecido manuscritos muchos años en el cajón de mi escritorio, y me han ido acompañando en las sucesivas etapas de la vida, de un lugar a otro, siempre entre mis mejores recuerdos.
Nunca pensé que verían la luz casi cuarenta años después, y cuando ya hay en mis registros poemas de mediana calidad e incluso algún que otro premio literario… Pero a veces la poesía es así como la vida, imprevisible.
Salvo algunos signos de puntuación que faltaban y algunos acentos que eran incorrectos, he respetado su estructura original tanto en el fondo como en la forma, y aún consciente de que hubieran necesitado muchas correcciones, he preferido dejarlos así para que conserven la pureza y la inocencia del momento en que fueron escritos.
"Rimas para Garabatos" está dividido en tres apartados que recogen claramente tres etapas fundamentales de mi vida, la niñez, la adolescencia, y parte, sólo parte de mi juventud.
Puesto que no pretendo con estos poemas, más que inmortalizarlos para siempre como un recuerdo impreso y entrañable lejos de cualquier ambición, éste manual es producto de una edición limitada y personal con muy escasa tirada de ejemplares, los justos para compartir ésas, mis vivencias tan íntimas e imperfectas, con los más allegados y queridos…
Si eres uno de los que hoy tienes este libro entre las manos, no dudes que es porque perteneces a ese reducido grupo de personas que se han hecho un hueco digno en mis afectos más profundos, y permanecen arraigados entre los pliegues de mi estancia…

Un abrazo desde las alas desplegadas de mi alma libre.

Pobre niña Triste

Yo soy esa niña triste
vestida de terciopelo,
rodeada de juguetes
con sabor a caramelo.

Tan contestona y rebelde,
siempre tan incomprendida,
yo soy esa niña triste
que camina por la vida
sin encontrar el lugar
donde quedarse dormida.

Y aunque nadie lo sospeche
y aunque yo nunca lo diga,
yo soy esa niña triste
que se encuentra tan perdida
y que a veces no quisiera
ni seguir estando viva.

Yo soy esa niña triste
vestida de terciopelo
que habla con el silencio
de sus miedos y desvelos.

He subido hasta la Luna

Como no podía dormir
he subido hasta la luna
y me he quedado con ella
a dormir con las estrellas.

He cogido la almohada,
los zapatos y el reloj
y me he quedado dormida
junto a la Osa Mayor.

Desde arriba parecía
la reina del universo,
y el lucero más brillante
me ha recitado mil versos.

Mañana, cuando despierte
podré contarles a todos
que he dormido con la luna
y he robado su tesoro.

Mi Oso Blandito

Mi oso blandito
no puede dormir
porque hoy en la cama
se ha hecho pi-pí.

Soñaba asustado
con brujas y sapos,
con el “tío Camuñas”
y el hombre del saco.

Pero entre mis brazos
le tengo cogido
y pronto mi oso
estará dormido,
porque yo le quiero,
le doy mis cuidados
y conmigo siempre
duerme acurrucado.

Quiero subirme a la Luna

Quiero subirme a la Luna,
ser más alta que ninguna,
y quedarme eternamente
a vivir en su corriente.

Quiero dormir sobre ella
y jugar con las estrellas,
ver el mundo desde arriba
sin miedos que me persigan.

Quiero esconderme en su brillo
y jugar con sus anillos,
y tumbarme en su barriga
para vivir protegida…

Quiero sentirme por siempre
abrazada a su corriente.

El Duende de la Luna

Hay un duendecillo
que vive en la luna
y viene a mi cama
a darme fortuna.

Cuando las estrellas
brillan en el cielo
y la noche negra
cubre los luceros
él viene a ayudarme
y me quita el miedo…
Se llama Isaías
el duende lunero.

Yo no me quiero Dormir

Yo no quiero dormir sola
porque me asusta la noche
y me dan miedo las sombras
y las luces de los coches,
y las voces de la calle,
y el ruido del carricoche
de un señor que con maletas
pasa siempre de trasnoche.
Pero mi madre me grita
y me hace mil reproches
porque no entiende que tenga
mucho miedo por la noche.

Mi Muñeca...

Aún duerme conmigo,
comparte mi cama
y llora en silencio
sobre mi almohada.

La muñeca triste
me gusta llamarla
cuando de sus ojos
resbala una lágrima.

Y tiene un secreto
que le hiere el alma,
pero entre mis brazos,
se refugia y calla.

Como buitres Negros

- A las monjas del cole -
Visten como buitres
de negro y de blanco,
con malas hazañas
a Dios van rezando.

Ellas son tan malas
como un sacrilegio,
ellas son las monjas
que hay en mi colegio.

Yo me duermo con la Luna

Yo me duermo con la Luna
que se asoma a mi ventana
y regresa cada noche
al llegar la madrugada.

Me va contando mil cuentos
entre su manto de plata
y me arropa con su brillo
en las noches estrelladas.

Ella vela mis silencios,
me acaricia confiada,
y acomoda sus secretos
debajo de mi almohada.

Esa es mi Luna bonita,
mi confidente aliada.

He rrobado las Estrellas

Hoy he subido hasta el cielo
y he robado las estrellas
para mirarme en su brillo,
para tocarlas de cerca.

Las he metido en mi cama
y me he dormido con ellas,
pero muy tristes lloraban
porque estaban prisioneras.

Entonces, por la ventana,
poquito a poco y con pena,
las he soltado una a una
y he dejado que salieran.

Ahora alumbran desde el cielo,
me sonríen las estrellas,
y con un guiño, el lucero
me invita a jugar con ellas.

Yo no quiero ir a la Escuela

Yo no quiero ir a la escuela
porque me aburren las mates
y me paso todo el día
encerrada en una clase.
No me gustan los pupitres,
las tizas ni en el encerado,
ni la capilla del cole,
ni las monjas, ni el rosario,
ni la clase de costura,
ni esos horribles bordados.
¡Yo no quiero ir a la escuela…
qué rollazo más pesado!

Yo quisiera ser Princesa

Yo quisiera ser princesa
y como las hadas buenas,
jugar con una varita
que borre todas mis penas.

Y que tuviera una llave
que abriera todas las puertas
para que no hubiera nadie
encerrado tras de ellas.

Haría mucho dinero
para que a todos les sobre,
y compraría juguetes
para los niños más pobres.

Y pintaría una escalera
desde la tierra hasta el cielo
para subir por las noches
a visitar a mi abuelo.

Yo quisiera ser princesa
y cumplir esos deseos.

El Duende Sabio

Hay un duende en mi colegio
que está aprendiendo a leer,
lleva puesto por sombrero
un barquito de papel.

Y con un libro en las manos
pasa horas estudiando
porque quiere ser muy listo
y ser el duende más sabio.

Pero es un duende muy pillo
que danza por donde quiere
y hasta se vuelve invisible
para no hacer los deberes.

Luna Lunera

_ A la Luna, mi compañera _
Luna Lunera,
ven a mi cama,
cuéntame un cuento
sobre la almohada.

Vigila atenta,
no digas nada,
duerme conmigo
hasta mañana.

Luna Lunera,
mi voz te llama,
entra en silencio
por la ventana.

Duerme conmigo
junto a mi cama,
que tengo miedo
si te separas.

Un Bosque de Mariposas

Esta noche estaba el bosque
lleno de estrellas preciosas
y volando junto a ellas
había mil mariposas
que jugaban en el aire
felices y entusiasmadas
y yo me veía entre ellas
igual que si fuera un hada.

¡Qué felices parecían
volando con libertad,
y cuánto hubiera querido
con ellas poder volar!

Magia Potagia

Quiero ser como una bruja
para hacer “magia potagia”
y tener un libro grande
y una gorda calabaza.

Así, con una varita,
una rana y un caldero,
poder hacer mil conjuros
recorriendo el mundo entero.

Sería temida por todos,
tendría mucho poder
y siempre conseguiría
hacer lo que quiera hacer.

Yo no quiero aprender lengua,
religión ni matemáticas,
prefiero ser una bruja
para hacer “magia potagia”.