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miércoles, 15 de mayo de 2013

Balada Triste de Otoño

De nuevo los ocres
matizan el paisaje
con semblante de añoranza y purpurina…

Alineadas, casi en fila,
dormitan las hojas su tristeza
como en trance, mientras ceden el pulso,
expirando silentes su agonía
hasta que el despertar de primavera
las devuelva a la vida que renace.

Todo es cíclico,
todo muere, retoña y sobrevive
hasta el fin de su etapa,
cuando la última vuelta
concluya con el ciclo
y disipe en la nada su existencia.

¿Recuerdas…?
Más o menos así, comenzó todo,
como triste balada moribunda
que utiliza el otoño,
carente de recursos
para entonar un réquiem.

Me acomodo sigilosa en tu ayer,
me envuelvo en tus vocablos,
rememoro sin prisa tu discurso
austero en concordancia, como siempre,
y me cubro por fin
de indiferente anhelo
desde este presente firme que me acoge.

Porque hoy, es la vida que fluye,
es el tiempo inmediato
del aquí y el ahora,
el paisaje fecundo donde las estaciones
difuminan sus tonos más hermosos.

Hoy, es ese dulce tacto que me viste,
es la joya pulida que me adorna,
la ternura imprecisa que me habita
detrás de la coraza…

No, yo ya no invierto en arte desfasado
ni contemplo horizontes obsoletos
en cuadros mal pintados
con molduras de saldo.

Me pesan las edades de los años ajenos
y cultivo los propios
con abono selecto,
lejos del vano estiércol carente de materia.

Yo no venero dioses, ya lo sabes,
y me sobran estatuas niqueladas
pinceladas de brillo
que ocultan tras sus capas
el mortal deterioro
que el tiempo dejó en ellas,
sus consecuentes grietas,
y esa textura ajada
que distingue a las obras
cargadas de memoria.

Mi ornamento se expresa sin barnices,
transparente en su esencia
de forma y contenido…

Yo no distingo más grandes que los grandes,
esos que de verdad lo fueron
y tal consta en la historia
que así les reconoce…

Me nutro de su hacer
y de su maestría,
y de ellos tomo ejemplo,
porque no nacen genios a diario
y nunca me han gustado
las falsificaciones
ni los elogios huecos sacados de contexto
que resuenan a falsos
por su exageración.

Tampoco esas supuestas
tendencias vanguardistas
que curtidas de absurdo,
han descartado normas esenciales,
y sin comas ni puntos
ni reglas necesarias,
cabalgan al galope
por la literatura
disfrazando incultura
con la excusa del arte de innovar.

Practico el vuelo libre, por decreto,
y mi espacio y mi tiempo, los reparto
a gusto y conveniencia
según mis prioridades.

Y no existe tirano
que logre someterme
ni diseño de jaula que me enclaustre
bajo la dictadura
de ninguna exigencia.

No se ha inventado aún, te lo aseguro,
el método capaz de detener mi impulso
ni aminorar mi fuerza
desde ningún mandato.

Me muevo por hecho y por derecho
según mis convicciones,
sin dogmas ni ataduras.
Y por imperativo,
no acepto más dictado
que el que impulsa la voz
de mi propia conciencia.

Así de libre soy y así me muestro,
defensora incansable
del “Yo” y sus restricciones,
y de las manos blancas
que acarician al roce
y buscan el contacto
de la sana amistad.

Yo elijo a mis amigos
según mis preferencias,
y detesto las voces que someten,
las que piden sin dar,
las que ejecutan
desde el verbo mordaz de la violencia.

Aborrezco el maltrato
en la extensa expansión de la palabra,
y condeno a la gente que disfruta
con la tristeza ajena.

Desprecio las conciencias impolutas
que se creen superiores
y alimentan su ego enfermizo
con lágrimas sagradas
mientras se erigen dueños
de la verdad absoluta,
como sabios doctores
de todas las doctrinas.

Por eso yace muerto
tu ayer en mi memoria,
como hojas de ese otoño
que han perdido tersura,
y agoniza su estatus, como el tuyo,
sin tintes de retorno.

Es la última expansión de la que hablabas,
el fin del ciclo donde todo empezó,
donde todo termina, aquí y ahora,
porque la vida sigue cargada de presente,
y en la estación de flores
que alfombra mi camino
no queda un hueco libre
para estampar tus huellas.

¡Es fácil de entender!
¡Con el otoño has muerto…!

Te cubrirá el invierno
bajo su manto helado…
Sepultará la nieve
tu difuso recuerdo
y no habrá para ti más primaveras.

Caminaré dichosa, mientras tanto,
ungida en el perfume
que envuelve a mis preceptos,
serena, firme y noble desde mi indumentaria,
orgullosa en la lucha,
triunfante en la contienda,
por no haber sucumbido
 a tus imposiciones.

Y no me va a temblar, ya te lo advierto,
la suela del zapato,
si pasado el deshielo
asomas la cabeza por alguna ranura
y tengo que pisarla
hasta el último aliento
para vivir en paz y en armonía,
como aquí, como ahora,
donde todo es frescura y esperanza,
testimonio de vida,
valor fuerza y coraje,
transitando el sendero
hasta alcanzar la meta,
allá donde se encuentre
esa inscripción final…

martes, 14 de mayo de 2013

Columpiarme en las Nubes

Este poema podría ser memoria de cualquier despedida...
Cubriría, a modo de metáfora, cualquier adiós de un tiempo cualquiera,
y de hecho, lo es y así lo expresa,
porque son estos versos los que me gustaría
que sellaran mi boca para siempre, si llegado el momento,
he de decir adiós.
Así, serenamente, en canto de balada,  hasta el último aliento.

Se me desploma el mundo a pie de asfalto...

A derecha e izquierda
sucumben los pilares, y a mi espalda,
se repliega el camino que ya anduve
con pies de peregrino desnortado.

No hay vuelta atrás, me digo,
mientras miro aterrada el horizonte.

Descuelgo de mi espalda el equipaje,
esa mochila vieja cargada de despojos
que curtió el desencanto
y me enseñó a restar.

Lo demás, lo que suma y enriquece
siempre viaja conmigo,
va encriptado en el alma.

Me detengo un instante al borde del sendero...

Me oprime la congoja
de lo desconocido,
el nudo en la garganta
que deja la tristeza
sobre las despedidas obligadas,
y ese amargo sabor
con el que se mastica
la voz de los adioses
cuando son para siempre.

Sumisa, en mi escritorio
reposará la pluma
que fuera compañera
de todos mis desvelos,
testigo silencioso
de tantos desvaríos.

Y dormirá el legado de mis versos
bajo el ocre matiz de las hojas antiguas
en un libro cualquiera
que se ha rendido al tiempo
y solo es recurrente
en las tardes de lluvia.

Al fondo, tras el túnel
resuenan los acordes,
que entonan la balada
de la resurrección.

Y al son formal del réquiem
me fusiono al vacío
que vibra sobre el eco
con voz de eternidad.

Me columpio en las nubes
de otra dimensión.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Apunte Breve

Me atraviesas las manos…

Como el agua,
se me escurre el recuerdo entre los dedos,
cabalgando al abismo,
cabizbajo,
como suicida ansioso
pregonando el final.

Y te quedas vagando en la memoria
como festín de un tiempo
que en pasado agoniza,
desde el apunte breve de tu huella,
tan exiguo
como el aire que ocupa una burbuja
que espera temblorosa la explosión.

jueves, 7 de julio de 2011

Sonata Para Piano

- A Pedro -
Gracias por hacerlo todo más facil...
Llegaste con la tarde
de frente y por derecho,
con la elegancia puesta
sobre tu tez serena,
y fue tu gesto limpio
destello transparente,
cual llave de nobleza
que abrió todas las puertas.

Sobraron los compases,
las notas y la escala,
porque tu voz llevaba
impresa la sonata,
y tu actitud valiente
de generosa entrega
fue mágico instrumento
sobre la partitura.

Soplaron los acordes
prendidos en el viento
en melodiosa escala
de pauta comedida,
y a ritmo de concierto
sonó aquella balada
que impregna mi recuerdo
de paz y gratitud.

jueves, 26 de mayo de 2011

Mujer… Pasión y Deseo

Mujer…
Se han vestido de gala los pintores
para inmortalizarte en suave lienzo,
para hacer de tus formas
la estructura perfecta
que consagre tu estampa
de belleza infinita
tan sensual y atractiva en cada pliegue.

Se acomoda en tu piel la seducción
y el latir del deseo entre tus curvas
como mendigo hambriento,
sosteniendo pasiones reprimidas
y miradas obscenas
que sepultan en ti y en tus recodos
fantasías de sueños postergados.

Perfila tu contorno el atractivo
de las diosas prohibidas,
y es tu cuerpo el altar inalcanzable
que demanda el anhelo pretencioso
por encima de dogmas y preceptos.

Mujer, deidad carnal, no te sometas,
no negocies el precio que no tienes
ni engalanes de azar tu santuario…

¡Eres libre, Mujer,
y sólo en libertad
pueden comprarte…!

domingo, 22 de mayo de 2011

Hijos del Coraje y la Desgana



Movilización 15 M...A ellos, que impregnan el asfalto de derechos, sabedores de que son los dueños del relevo.A ellos, los que ocupan las plazas en protesta, para que nadie silencie su voz ni compre sus voluntades.

Van desnudos, ligeros de equipaje,
provistos de premura e impotencia,
colmada la esperanza y la paciencia,
se visten hoy de fe, fuerza y coraje.

En la Puerta del Sol han anidado
como el ave que aguarda su destino,
y siguiendo su ejemplo y su camino
multitud exitosa han congregado.

Su voz se ha hecho balada yuxtapuesta
y España es en sus plazas y ciudades
teatro que recoge su protesta.

Promueve su actitud afinidades
y a ritmo de clamores, en respuesta
contagian en su gesto voluntades.

Es su lucha la causa justa y noble
que demanda respuesta sin demora,
y su grito, la voz conciliadora
que se expresa en sonido de redoble.

Su mañana es el hoy que les convoca
a exigir soluciones concluyentes
sin mentiras ni trampas recurrentes
que les haga danzar cual carioca.

Sólo piden que se les tenga en cuenta
como plan de futuro justo y digno
sin servir de oportuna compraventa.

¡Ojala que el esfuerzo sea benigno,
sin argucia ni treta fraudulenta,
y se tome su emblema como signo!

lunes, 9 de mayo de 2011

Tú… Mi Ángel


A Zeus… Mi Hijo

Eres el ángel que llegó
para ponerme alas,
para volar cometas en el cielo,
para encender la estrella más brillante,
para sembrarme amor, paz y sosiego.

Eres el ángel que llegó
para abrigarme el alma,
para pintar el sol en mi universo,
para ser mi razón más importante,
para arrancar de mí, mi mejor verso.

Eres el ángel que llegó
para abrazar mi abrazo,
para fundir el mundo en un te quiero,
para llenar la luna más menguante,
para esculpir mi mano de alfarero.

Eres el ángel que llegó
para cantarme nanas,
para ahuyentar el odio, el llanto, el miedo,
para resucitar mi fe dormida,
para hacer de tu piel un sólo credo.

Eres el ángel que llegó para nombrarme madre,
para condecorar mi único anhelo,
para trazar las líneas de mi mapa,
para ser coordenada en mi desvelo.

Eres el ángel que llegó
para resucitarme
y el hijo que no quiso darme el cielo.

sábado, 7 de mayo de 2011

Soy la Estrofa que Espera ser Escrita


Se detuvo mi sueño, vestido de añoranza
aparcando la huella en tus sandalias
transeúntes sin tregua,
sin trazo ni camino…

Acomodé mi estancia en tu silencio
pregonero sin voz, de mi destierro,
y anidando en tu ausencia,
sin cargas ni equipaje,
me adormecí en el verso
del imposible olvido…

Soy la estrofa que espera ser escrita
y aguarda en un poema tu retorno.

viernes, 6 de mayo de 2011

Los Hijos de la Ausencia

http://i52.tinypic.com/xc2emw.jpg¿Dónde fueron
los hijos de la ausencia
sepultando la voz de la memoria…?

Acaso tú no sepas
que me abrigó tu orgullo,
que cual lobo asesino
me descarnó el recuerdo a dentelladas,
y dormida en tu Tierra trashumante
agoniza mi Lluvia devastada
sobre pliegos de arcilla sin retorno.

Mañana, cuando evapore el sol
la última gota
y demanden justicia
los cuerpos disecados,
retornará el abrazo
sobre los versos mudos…

Cobrará su tributo
el beso desnortado
sobre las fechas muertas
de tantos almanaques.
Y al alba, entre compases
de tango desgarrado
danzaremos en brindis
por la resurrección…

Mientras tanto, seremos
presente enmohecido,
memoria consagrada...
¡Los hijos de la ausencia y la derrota!

martes, 26 de abril de 2011

Se Llama Envidia y Tiene Nombre Propio



Alimenta la envidia su batalla…
se ha proclamado dueña
del nombre y el pronombre
y ladrona de sueños postergados,
de sentimientos nobles
y de afectos sinceros
tejidos entre hilos
de esfuerzo y de coraje.

Alimenta la envidia su batalla…
ya tiene provisiones
para una temporada.
A ver lo que le duran
y cuánto tiempo tarda
en devorar de nuevo
los brazos del abrazo y la concordia,
la voz de la querencia
y el canto del arrullo
en compases de entrega y armonía.

Alimenta la envidia su batalla…
traicionando el cariño y la ternura
de las fértiles horas
que le dieron cobijo
aún sabiéndola innoble,
apátrida y hostil con sus adeptos,
cual vulgar sanguijuela
que busca su festín desesperada
y vomita después
la sangre que le sobra.

Alimenta la envidia su batalla…
como escorpión maldito
que no escatima en medios
y clava el aguijón bien entrenado
lastimando la mano
que se alargó en su ayuda.

Alimenta la envidia su batalla…
pero la envidia es siempre un mal veneno
que va dejando rastro
por donde se desliza.
Por eso, sólo espero
como dice el proverbio
el turno de regreso
para ver su cadáver y velarle.

Me he sentado sin prisa, serena y resignada,
consciente en mi humildad, de la victoria,
y pulo en este tiempo, la medalla
que ha de condecorar mis argumentos.
Porque esta vez la envidia
arrastra nombre propio y apellidos
y quiero ser yo misma
quien cemente la losa
que cubra sus miserias en descanso
para después bailar
una “cueca” en su honor
sobre la sepultura.

sábado, 23 de abril de 2011

Querido Libro...

Día del Libro
23 de Abril

Ven, amigo generoso…
compañero leal e imprescindible
de mis noches eternas
donde todo era luna y oquedades
repletas de nostalgia,
coronando en sopor
la espera de “Morfeo”.

Ven, acomódate firme…
que te aguarda mi estampa agradecida
bajo el cálido tacto de mis dedos,
y mis cóncavas manos
han trazado el perfil de tu reposo
y se ofrecen desnudas
para acunar tu lomo.

Ven, no pongas resistencia…
abandona tu piel a mis caricias
que hoy te rinden honores merecidos
mientras palpo despacio tu contorno
y aprisiono tus letras con un gesto
que sucumbe a tu entrega
para decirte… gracias.

Ven, devoto fidedigno….
a fundirte de nuevo con mi esencia,
y no cuentes a nadie
que en las horas amargas
de eterno desconsuelo
cuando arrastran cadenas los fantasmas,
tu abrazo me salvó de la locura.

martes, 19 de abril de 2011

Confidencias para un Tiempo que Sucumbe


Se hará un hueco el reproche
inexorable y firme,
y anidará inflexible,
violento en la batalla
sepultando a su paso
razones y argumentos
para salvar la causa
vestida de nobleza…

Y después, cuando todo sea escombro
y retumben con fuerza los agravios
sobre el afecto desnudo y mal herido…
Germinarán las semillas del rencor
en los campos hambrientos
sembrados de silencios…

Una voz racial, endeble y rota
gritará su desdicha en el vacío
mientras el cielo llora
la amistad que agoniza…
Y sin misas ni flores
ni cruces en la arena
enterrará el recuerdo la memoria
de los años añejos…

Y seremos ausencia, sólo eso,
ausencia y abandono desnortado
bajo el paisaje helado del olvido.

¡Quién sabe si después
el tiempo y sus razones
recoloquen el turno
del arrepentimiento…!

Pero ya será tarde,
y ungidas en desuso
nos curtirá el abrazo
rendido al desapego.

Reposará la pluma
envuelta en añoranzas
celosa de la tinta
que acarició sus letras.
Y al alba, nuestros versos
ingrávidos y errantes
caminarán descalzos
sobre la indiferencia…

¡Y tú y yo, seremos,
repletas de pasado,
historia postergada,
parábola inconclusa
que aguarda la leyenda
de la resurrección!

martes, 12 de abril de 2011

A un Dios Profano…

… Y si es que fue verdad
que me llevaste en brazos
cuando oculta en la niebla
más te necesitaba …
¿Cómo es que mis talones
sangraban agrietados
por entre las ranuras
de mis viejas sandalias?

… Y si es que tus pisadas
suplieron a las mías
para que la maleza
no me mortificara …
¿Por qué no hay en la arena
más huellas que mis huellas
ni más verdad que el rastro
por dónde se perdieron?

… Y si es que fue verdad
que justo en ese instante
de llanto derrotado
me diste tu pañuelo …
¿Cómo es que mi mirada
oblicua con el arco
del sol, no halló otra sombra
que no fuera mi sombra?

… Y si es que, errante y sola
camino por la vida
sin otras realidades
que no me pertenezcan …
¿Por qué he de venerarte
postrada de rodillas
si advierto en tu argumento
a un dios profano y muerto?

No he reposado nunca
entre tus firmes brazos ...
Lidié con mis batallas
curtiéndome en jirones.
Y en esos avatares
que me esculpió el destino,
sobreviví mil veces
burlando a sendas muertes.

¡Desnuda, libre y sola
así he resucitado …!
Sin dogmas ni ataduras
que me comprometieran.
Tan sola como ahora
que doy vida a estos versos
desde la remembranza
del tiempo que me habita.

jueves, 31 de marzo de 2011

Llueve...

- A mi Madre -
Llueve…
Desdibujan las nubes su forma en tu memoria
sobre la tierra desierta que te acoge
en el lecho mortal en donde habitas
tan quieta, tan callada, tan ausente…

Sucumben exhaustas las gotas contra el barro
como en danza infernal hacia el destierro,
y se impregnan silentes
las flores que te adornan
vestidas de añoranza y de vacío.

Llueve…
Se acrecienta el dolor por tu partida
en noches como esta, borrascosas,
y te siento tan cerca y tan distante
que me absorbe el vacío y me succiona
como en fango asesino y movedizo
que aprisiona el desgarro entre recuerdos
y me nombra heredera de tu ausencia
rubricando el legado
de la eterna orfandad..

lunes, 28 de marzo de 2011

Si Eligiera Morir esta Noche...

Si eligiera morir esta noche
como se puede elegir un traje nuevo
o el gusto de un buen vino,
no tornará la luna su brillo más opaco
ni ocultarán las estrellas
su luz entre las nubes.

No llorarán los espejos la ausencia de mi imagen
ni buscarán mis versos la rima que acompase
el soneto final que entone el réquiem.

Si eligiera morir esta noche
y brindara al silencio mi aliento derrotado,
no extrañarán los libros el tacto de esas manos
que acunaran la pasta hasta mecerlos...
Ni verterá mi pluma la última gota ensangrentada
sobre el viejo escritorio en que reposa,
como dulce final, por mi partida.

Si eligiera morir esta noche
y entregara al reloj mi último pulso,
una esquela vulgar y cuatro rezos
darán cumplida cuenta de mi ausencia…

Como en profano duelo, mis amigos,
ensalzarán mis virtudes sin descanso
disputándose el elogio más correcto.

Y en el vértice oblicuo de ese marco,
a sólo un par de metros de distancia,
los detractores sazonarán al gusto
mi piel aún candente y mal herida.

Entretanto, unos y otros, puntuales,
asistirán visiblemente consternados
al sepelio final... el fin del circo.

Y en el medio de todo, mi familia,
los únicos dolientes verdaderos
mojarán sin querer mi último gesto,
ajenos a la farsa repetida;
mientras la plebe,
reunida en obligado cumplimiento
se cuenta sus batallas sin remilgos,
en conjunto e insano cotilleo,
con ese afán innato y adquirido
por arreglar las vidas paralelas.

Y al compás que sellan mi cadáver
y me adornan con flores amarillas
cerrando el último acto,
me abrazará la tierra, agradecida,
y el mundo habrá girado nuevamente
completando otra vuelta,
sin detener el rumbo,
ajeno a todo.

Y partiré como vine,
desnuda y sola…

Y transitaré de nuevo un túnel,
esta vez el de salida...
para que todo termine
como empezó…
con un descenso.

En La Libertad del Verbo

Para ellas, para todas las que están y las que no están porque sus nombres son tantos, que no cabrían en este reducido espacio...
Desiré Hernández, Miriam García,Antonia Gómez (Niñas de Alcásser) Susana Ruiz, Anabel Segura, Sonia Rubio, Eva Blanco, María Angeles Pomares, Iratxe Ibáñez, Leticia Baños, Rocío WanninKhof, Virginia Acebes, Sandra Palo, Marta del Castillo, Mari Luz Cortés...

Se detienen las danzas que danzaban,
la Luna se oculta entre las nubes,
se asesinan los sueños imposibles,
se guarda bajo tierra la esperanza
mientras el último ateo
conjura con los dioses del averno
por la salvación final del reo ausente...

Se apagan las hogueras que alumbraban,
agoniza el consuelo entre penumbras,
se congela el tiempo de todos los relojes,
se despoja el alma
de sus bienes más nobles,
se derrumba el armazón de fortaleza
y da paso a la rabia...

Se desprende del cielo
la última estrella que brillaba
al compás de un silencio
que hiela hasta el aliento...
Enmudece la vida y la palabra,
y los dioses, vestidos de impotencia
retornan cabizbajos
al altar de lo absrudo.

Es el juicio final de la conciencia...
Recemos un credo por los vivos,
que los muertos ya duermen
en santa sepultura.

Este poema intenta expresar mínimamente la reacción ante el hallazgo de un cadáver de alguna de las personas desaparedidas... Es un respetuoso homenaje a esas niñas y jóvenes que murieron a manos de unos asesinos sin escrúpulos ni conciencia.

sábado, 26 de marzo de 2011

Diosa de Barro


La nombraste diosa de todos los altares,
deidad omnipotente y generosa
de tu vida cansada y anodina…

Presidió tu aposento acartonado
con la esencia divina de la gloria,
y al compás de su voz, rota y sincera,
competía su pluma enamorada
con el negro espesor de las tinieblas
mientras tú, despojo de miserias
conseguías al fin abrirte paso
entre el fúnebre desfile de los muertos.

Hoy la diosa, curtida en desapegos,
hastiada de promesas sin destino
se debate en tristezas infinitas
sobre el humo letal de la añoranza…

Las estrellas ocultan su brillo intermitente
frente al manto invisible de tu ausencia,
y a las puertas del Olimpo
se arrodillan los dioses consternados,
profanando el silencio
para orar por la última diosa de barro.

Libertad…

Camina encorvada,
enjuta en su atuendo …
La visten los aromas
añejos de los años.
Los tules que la adornan
le pesan demasiado …
La jaula en la que habita
se oxida a borbotones,
se pudre en llanto rancio
sobre su lencería.

Tras el iris opaco de sus ojos
una lágrima desciende la mejilla
y un vocablo galopa desbocado
bajo sus canas muertas…
¡Libertad!

Ya no Sé si fue un Sueño…

Ya no sé si fue un sueño…
Transcurría noviembre en primavera
vistiendo de mil flores el otoño,
envuelto entre matices
de rojos pasionales,
de amores imposibles
ocultos tras la Luna,
testigo presencial
de aquel juego prohibido.

Y le siguió diciembre
con enero y febrero,
y llegó marzo,
e incluso abril… ¡qué cosas!
Y en mayo, dio la vuelta
de nuevo el calendario,
y volvieron los ocres,
y agonizaron otra vez
las hojas en el suelo
muriendo en las pisadas
bajo la indiferencia…

Y todo fue vacío
tras aquella estación
sembrada de tristeza.

¡Ni siquiera los grillos
cantaron en verano…!
Es más, no hubo verano
debajo de aquel musgo
vestido de imposible.

Pactaron con el sol las estaciones
y ya siempre fue invierno…
lluvioso, frío, gris,
como mis noches…
Pero ya no sé si fue un sueño.

Mírame…

Mírame…
Mírame desde el recuerdo acomodado,
como se mira el alma
cuando es noble.
Sí, mírame en el silencio,
en el vacío que dejaron
mis versos al morir
antes de recitar la última estrofa…
Pero mírame desde adentro,
sin adornos ni velos que me oculten,
desde el centro del ser,
sereno y limpio…
Y dime, después de mirarme
si te atreves,
que no ha sido mi amor
chamán de tu desdicha.