De regreso a casa, a la mañana siguiente, su cama y la de “Lala” estaban vacías y sobre mi almohada había una nota que decía: He vaciado la hucha. Ya no quiero la moto para la que ahorraba. Me voy con “Lala” de compras... Gracias por enseñarme lo pobres que somos.
jueves, 3 de marzo de 2011
Una Lección de Humildad
De regreso a casa, a la mañana siguiente, su cama y la de “Lala” estaban vacías y sobre mi almohada había una nota que decía: He vaciado la hucha. Ya no quiero la moto para la que ahorraba. Me voy con “Lala” de compras... Gracias por enseñarme lo pobres que somos.
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