Interrumpiste mi plácida siesta con un ligero cosquilleo sobre mi piel dormida. Desafiante, sin importarte desencadenar una batalla entre David y Goliat, firme, decidida y segura, te deslizabas sobre mí sin más recursos que tus ágiles patas y la certera orientación de tus antenas.Finalmente, te atreviste a descender por mi rodilla, y te mezclaste entre el montón de cáscaras que había en el suelo, a mi lado.
Y al verte tan valiente, cargando con aquella cáscara de pipa que tan hábilmente me habías robado y que superaba cuatro veces tu tamaño, me sentí tan pequeña, que quise ser como tú... hormiga.










Mis letras están recopiladas por temas en distintos libros. Para acceder al contenido de cada libro, hacer clic en el título en letra que hay debajo de cada uno.




























No hay comentarios:
Publicar un comentario